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HomeSuites, la empresa culichi que convirtió una crisis inmobiliaria en modelo de hospedaje

La familia Orozco Hernández desarrolló un concepto intermedio entre hotel y departamento tradicional, suma 184 suites en Culiacán y prepara el camino para crecer con visión de franquicia

HomeSuites nació de un sueño familiar y de una necesidad que no estaba siendo atendida en el mercado.

La historia comenzó cuando la familia Orozco Hernández, integrada por Lorena Hernández Batiz y Diego Ernesto Orozco Peimbert, buscaba nuevas alternativas para enfrentar las dificultades que atravesaba su actividad de desarrollo habitacional.

Mientras analizaban opciones para dar salida a algunos proyectos inmobiliarios afectados por distintas coyunturas económicas, ambos comenzaron a imaginar un esquema de hospedaje distinto: un espacio que ofreciera la comodidad de un departamento, pero con los servicios y la flexibilidad de un hotel.

La idea era sencilla, pero poco común para la época. Atender a personas que necesitaban hospedarse durante varios días, semanas o incluso meses, sin tener que pagar las tarifas tradicionales de un hotel ni asumir los compromisos de un contrato de arrendamiento convencional.

Durante meses, Diego y Lorena fueron construyendo el concepto, imaginando cómo funcionaría, qué servicios incluiría y cómo lograr que una persona pudiera sentirse en casa desde el primer día.

De esa necesidad surgió un modelo distinto: muchas noches para un hotel, pero pocos días para una renta tradicional.

La propuesta consistía en ofrecer suites con cocina, refrigerador, vigilancia las 24 horas, estacionamiento cerrado, atención permanente y mantenimiento inmediato, sin contratos largos, depósitos elevados ni trámites propios de un arrendamiento convencional.

En 2005 inició la construcción de las primeras 16 suites y en 2006 abrió formalmente el primer complejo.

El concepto funcionó porque resolvía una necesidad concreta, principalmente de personas que llegaban a Culiacán por motivos laborales, técnicos, médicos o empresariales.

El primer cliente fue un ciudadano israelí que terminó viviendo tres años y medio en HomeSuites.

Un departamento con servicio de hotel

La fortaleza del concepto está en su punto medio.

No es un hotel tradicional, porque permite mayor comodidad para estancias largas. Tampoco es un departamento convencional, porque ofrece servicios, vigilancia, mantenimiento, limpieza y atención permanente.

“Es un departamento con servicio de hotel”, resume Diego Ernesto.

Ese esquema permitió atraer a empresas que envían personal a Culiacán por proyectos temporales, instalación de sistemas, capacitación, trabajo técnico o visitas de negocios.

También atendió a personas que buscaban un espacio funcional, seguro y cómodo, sin las complicaciones propias de una renta tradicional.

A diferencia de los hoteles de lujo, HomeSuites no compite por albercas o grandes amenidades. Su apuesta está en la funcionalidad, la limpieza, la seguridad, la eficiencia de costos y el trato humano.

Una empresa construida en familia

Desde el inicio, HomeSuites fue un proyecto familiar.

Cada nuevo edificio que se construía involucraba a todos los integrantes de la familia, incluidos los hijos, quienes desde pequeños participaban en recorridos de supervisión, revisaban habitaciones, apoyaban en tareas de limpieza y aprendían a observar los detalles que hacen la diferencia para un huésped.

Conforme crecieron los complejos, la familia desarrolló incluso una tradición muy particular.

Antes de inaugurar cada edificio, todos pasaban una noche completa hospedados en las instalaciones.

Dormían en las habitaciones, utilizaban los servicios, revisaban iluminación, accesos, temperatura, ruido, funcionamiento de equipos y comodidad general.

La intención era experimentar exactamente lo mismo que vivirían los futuros huéspedes.

Si algo no funcionaba correctamente, se corregía antes de abrir las puertas.

Esa práctica terminó convirtiéndose en una especie de protocolo familiar que ayudó a construir una cultura basada en el detalle, la calidad y la experiencia del cliente.

El crecimiento de una marca local

Después de validar el modelo inicial, el crecimiento fue gradual.

En 2009 se construyeron otras 28 suites e incorporaron salas de junta para atender mejor a huéspedes que viajaban por motivos empresariales.

Posteriormente, al detectar que muchas personas llegaban con viáticos limitados, la empresa desarrolló el formato junior suite, con cocina, sala y recámara, ajustado a presupuestos más accesibles.

En 2014 se construyeron 38 suites de este tipo y en 2016 se sumaron otras 28.

En 2017 abrió HomeSuites Malecón, en alianza con el propietario de una plaza comercial que cuenta con restaurantes, gimnasio y servicios complementarios.

Actualmente la empresa suma 184 suites en Culiacán.

Aunque ya existían planes para arrancar un nuevo proyecto, el entorno reciente obligó a esperar mejores condiciones antes de continuar con nuevas inversiones.

Servicio como ventaja competitiva

Para Diego Ernesto, el verdadero inventario de HomeSuites no está solamente en sus edificios. Está en su personal.

La empresa ha construido su reputación sobre una idea central: quien se hospeda debe sentirse cómodo, seguro y bien atendido.

Por ello, el trato al personal se volvió parte esencial del modelo. La empresa procura ofrecer condiciones laborales competitivas, prestaciones y apoyos cuando las familias de sus colaboradores enfrentan situaciones difíciles.

El resultado ha sido una rotación baja y un equipo comprometido con la experiencia del huésped.

HomeSuites recibió en 2024 el distintivo Empresa comprometida con los Derechos Humanos por parte de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) Sinaloa, por las prácticas laborales y humanas que ha desarrollado con su personal.

La filosofía es sencilla: si la empresa quiere brindar una buena experiencia a sus clientes, primero debe construir una buena experiencia para quienes trabajan dentro de ella.

Clientes fieles y ocupación estable

El modelo ha generado una base importante de clientes recurrentes.

Hay huéspedes que regresan año tras año y otros que mantienen una relación cercana con el personal.

Uno de los casos más representativos es el de un periodista deportivo que se hospeda en HomeSuites desde hace cerca de dos décadas y que busca siempre la misma habitación.

Las plataformas digitales también han contribuido al posicionamiento de la marca. Una parte importante de la ocupación llega a través de Booking, Expedia y otros sistemas especializados de reservaciones.

A pesar de las distintas crisis económicas y sociales que ha enfrentado la ciudad, la empresa ha logrado mantener niveles de ocupación superiores al promedio local gracias a la fidelidad de sus clientes y a la consistencia de su servicio.

La segunda generación

HomeSuites vive actualmente una etapa de transición generacional.

Diego Orozco Hernández participa ya en la dirección de la empresa y aporta nuevas herramientas de gestión, control y digitalización de procesos.

Su incorporación no representa una llegada improvisada.

Desde niño formó parte de las actividades de supervisión y operación que acompañaban cada nuevo desarrollo de la empresa.

Para Diego Ernesto, la preparación de la segunda generación es uno de los proyectos más importantes de la organización.

La posibilidad de franquiciar HomeSuites existe y es real.

Sin embargo, antes de dar ese paso, la prioridad es consolidar el modelo, fortalecer la estructura organizacional y garantizar que la cultura de servicio pueda replicarse correctamente.

Una apuesta por Culiacán

HomeSuites mantiene su centro de operaciones en Culiacán.

La empresa nació aquí, creció aquí y encontró en esta ciudad su principal mercado.

Por ello, Diego Ernesto considera que el turismo de negocios, las visitas familiares y las estancias temporales representan una oportunidad que todavía puede desarrollarse con mayor fuerza.

También sostiene que los recursos provenientes del Impuesto al Hospedaje deberían aplicarse con mayor intensidad en los lugares donde se generan, para fortalecer la promoción turística y económica de ciudades como Culiacán.

La historia de HomeSuites muestra cómo una dificultad inmobiliaria pudo transformarse en una empresa sólida, construida desde la familia, enfocada en el servicio y con visión de largo plazo.

Lo que comenzó como una idea imaginada por Lorena Hernández Batiz y Diego Ernesto Orozco Peimbert hoy es una marca local que busca seguir creciendo sin perder aquello que le dio origen: hacer que cada huésped se sienta en casa.