Con apenas seis años como delegación, agrupa alrededor de 96 empresas y busca ampliar su representación, profesionalizar el servicio y convertir la marca “Guasave Capital Gastronómica de Sinaloa” en una plataforma para diversificar la economía y fortalecer el turismo regional.
Guasave depende en gran medida de la agricultura, pero su sector restaurantero considera que la gastronomía puede ayudar a construir otra vertiente para su desarrollo económico: el turismo.
Esa visión forma parte de la agenda de la delegación Guasave de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC), constituida formalmente en 2020 y que actualmente encabeza Paul Ahumada Cervantes.
A seis meses de concluir su tercer y último año como presidente, Ahumada sostiene que uno de los principales desafíos es darle mayor contenido a la marca “Guasave Capital Gastronómica de Sinaloa”, no solamente como instrumento de promoción, sino como un compromiso con la calidad, el servicio y la experiencia que reciben los clientes.
“Guasave tiene que empezar a cambiar y diversificar su economía”, plantea. En esa transformación, considera que la gastronomía puede convertirse en uno de los componentes para desarrollar una economía turística.
PRIMERO HACER GREMIO
La historia de CANIRAC Guasave comenzó en 2018, cuando el entonces secretario municipal de Economía, Álvaro González, convocó a un grupo de restauranteros para plantearles la conveniencia de contar con una representación organizada del sector.
Después de varias reuniones se constituyó un Consejo encabezado por Arturo García. Uno de los principales requisitos era reunir al 50 por ciento más uno de los restauranteros necesarios para acreditar representatividad. La respuesta fue favorable: cerca de 80 empresarios mostraron interés en participar.
En 2019 comenzó a operar como representación y a principios de 2020 se constituyó formalmente como delegación, con Arturo García como primer presidente.
Prácticamente al mismo tiempo llegó la pandemia de Covid. Paúl Ahumada recuerda que los restaurantes buscaron mantenerse abiertos mediante protocolos sanitarios y modalidades como ordene y recoja y servicio para llevar.
96 SOCIOS Y POTENCIAL PARA CRECER
Actualmente CANIRAC Guasave cuenta con alrededor de 96 socios. Aproximadamente 90 por ciento corresponde al sector gastronómico y el resto a empresas vinculadas con su cadena de suministro, como fruterías, carnicerías y proveedores de materias primas.
Pero el potencial es mayor.
Ahumada estima que solamente en Guasave pudiera existir un universo de entre 150 y 180 restauranteros susceptibles de integrarse. Su meta es superar los 100 afiliados y avanzar hacia una membresía de entre 120 y 150.
El crecimiento también empieza a plantearse territorialmente. En Sinaloa de Leyva se han sostenido conversaciones para que empresarios puedan incorporarse inicialmente a Guasave y eventualmente construir su propia representación.
CANIRAC Nacional asignó además a la delegación Guasave el territorio de Los Mochis para realizar labores de afiliación. Ahumada también solicitó explorar la incorporación de Guamúchil y la región del Évora.
GUASAVE CAPITAL GASTRONÓMICA DE SINALOA
Una de las principales apuestas es la marca “Guasave Capital Gastronómica de Sinaloa”, registrada por el municipio y cuya operación fue asignada a CANIRAC.
Actualmente 50 socios cuentan con el distintivo.
Para obtenerlo, los establecimientos deben cumplir condiciones relacionadas con formalidad, manejo higiénico de alimentos, instalaciones, servicio y alternativas de pago distintas al efectivo, entre otros elementos.
La cámara desarrolla diez capacitaciones al año vinculadas con el programa y los participantes deben cumplir por lo menos con el 80 por ciento de ellas.
Sin embargo, Ahumada Cervantes considera que portar una marca gastronómica debe corresponder con la experiencia que recibe quien visita un restaurante.
“Nos falta que nosotros, empresarios gastronómicos, demos ese paso que debemos de dar para que nuestros clientes vivan las experiencias agradables que deben de vivir”, señala.
EL SIGUIENTE PASO: PROFESIONALIZAR EL SERVICIO
Por ello, uno de los proyectos que busca impulsar antes de concluir su gestión es una certificación de servicio, que permita capacitar y certificar al personal.
Para Paúl, sazón y servicio deben funcionar juntos si se pretende que una persona considere a Guasave como un lugar que merece visitar.
La capacitación ya forma parte de los servicios para los afiliados. CANIRAC Nacional mantiene durante todo el año cursos virtuales, además de ofrecer asesoría jurídica y permitir el intercambio de experiencias entre delegaciones.
En lo local, la cámara mantiene relaciones de colaboración con instituciones educativas y dependencias como ICATSIN, UAdeO, UAS, Tecnológico de Guasave, COEPRIS y Protección Civil.
REPRESENTAR Y ACOMPAÑAR
Ser socio de CANIRAC Guasave implica una cuota anual de aproximadamente 2 mil 700 pesos. La afiliación incluye una póliza para el establecimiento con cobertura de responsabilidad civil de hasta 300 mil pesos, dependiendo del tipo de seguro, además de capacitación, asesoría y participación en actividades gastronómicas.
Algunos de sus eventos han reunido entre 3 mil y 3 mil 500 personas durante una tarde. A ellos se suma la Feria del Camarón, de reciente creación, que ha congregado entre mil y mil 500 asistentes.
La cámara realiza además reuniones mensuales para abordar temas gastronómicos, necesidades de servicios y problemáticas que requieren gestión ante las autoridades.
Parte de esa representación se concentra en asuntos como trampas de grasa, programas de Protección Civil, ecología y cumplimiento de disposiciones para la operación de los establecimientos. El propósito, explica Ahumada, es encontrar soluciones que permitan mantener los negocios operando y avanzar al mismo tiempo en el cumplimiento de sus obligaciones.
LA GASTRONOMÍA COMO ATRACTIVO
Los eventos tienen también una función económica: atraer visitantes, promover las marcas de los asociados y generar actividad para otros sectores.
Durante su gestión se han mantenido algunos encuentros y creado otros con la intención de fortalecer la economía y el turismo regional, además de mostrar la diversidad gastronómica de Guasave.
Pero Ahumada reconoce que convertirse en destino requiere más que buenos restaurantes. Guasave necesita mejorar infraestructura, drenajes, servicios e imagen urbana para construir condiciones capaces de atraer visitantes.
“Si Guasave no tiene más que pura comida, pues no va a ser muy atractivo”, advierte.
LAS GLORIAS, UNA OPORTUNIDAD
En esa perspectiva aparece la conexión de Bellavista con Boca del Río y Las Glorias, que pudiera modificar los flujos turísticos regionales.
Ahumada Cervantes considera que esta infraestructura facilitará la llegada de visitantes procedentes de la región del Évora y puede convertirse en un detonante para Las Glorias.
Para el sector restaurantero representa al mismo tiempo una oportunidad y una exigencia: los establecimientos del corredor deberán fortalecerse, capacitar al personal, mejorar instalaciones y profesionalizar sus servicios para atender un posible incremento de visitantes.
DE EMPRESARIO A DIRIGENTE GREMIAL
Paúl Ahumada es contador público con maestría en impuestos. Ha trabajado en auditoría y asesoría, fue docente universitario y ocupó puestos gerenciales antes de concentrarse en la actividad restaurantera. Desde 2011 participa empresarialmente en la gastronomía y dentro de CANIRAC fue secretario, tesorero y vicepresidente antes de asumir la presidencia.
Su propia experiencia incluye crecimiento, un intento de expansión hacia Culiacán que no resultó financieramente sostenible y una posterior apertura en Guamúchil.
Esa trayectoria ayuda a explicar una visión que combina crecimiento empresarial con organización gremial.
DE HACER GREMIO A CONSTRUIR UN DESTINO
A seis años de haberse constituido formalmente, CANIRAC Guasave todavía tiene tareas por delante: aumentar su membresía, ampliar representación, profesionalizar el servicio y consolidar su marca gastronómica.
Pero detrás de esas tareas aparece un objetivo de mayor alcance.
La gastronomía por sí sola no diversificará la economía de Guasave. Ahumada plantea articularla con infraestructura, mejores servicios, eventos y atractivos turísticos para generar nuevas razones para visitar el municipio.
En ese proceso, “Guasave Capital Gastronómica de Sinaloa” puede dejar de ser solamente una marca para convertirse en una estrategia: organizar al gremio, elevar sus capacidades y utilizar una fortaleza que ya existe —su gastronomía— para construir un nuevo componente de la economía local.

