Sinaloa Productivo y Resiliente

Economía cultural, un sector poco estudiado pese a su fuerte aportación económica: Juan Salvador Avilés

El director del ISIC advierte que la cultura aporta más de 14 mil millones de pesos al PIB de Sinaloa, aun cuando buena parte de la actividad creativa permanece fuera de las mediciones formales

La industria cultural y creativa genera una aportación económica relevante en Sinaloa, pero todavía no ha sido estudiada ni integrada con la misma profundidad que otros sectores productivos. Para Juan Salvador Avilés Ochoa, director general del Instituto Sinaloense de Cultura (ISIC), el reto no consiste únicamente en reconocer el valor simbólico de la cultura, sino en entender su peso económico, medirlo mejor y orientar políticas públicas que permitan fortalecerlo.

Durante su ponencia en el Seminario de Economía Cultural y Creativa, Avilés explicó que el interés por medir económicamente la cultura en México es relativamente reciente. Como antecedente citó el libro ¿Cuánto vale la cultura?, publicado en 2004, que sirvió como punto de partida para que el INEGI retomara una metodología orientada a calcular el valor económico del sector cultural.

Un tema que apenas llega a la agenda pública

Avilés señaló que, incluso entre las instituciones culturales del país, la economía creativa apenas comenzó a ocupar un lugar formal en la discusión nacional. En las reuniones anuales de titulares de cultura de las entidades federativas, la mesa dedicada a economía creativa se incorporó apenas en 2025.

A ello añadió que la Secretaría de Cultura federal trabaja en un reordenamiento de sus áreas, con la intención de incorporar una dirección vinculada al análisis económico del sector. Para el funcionario, esto muestra que el tema apenas empieza a ser asumido institucionalmente con la importancia que merece.

La cuenta satélite como punto de medición

El director del ISIC explicó que el INEGI mide el impacto económico de la cultura mediante la Cuenta Satélite de Cultura, herramienta que permite estimar su contribución al Producto Interno Bruto.

Esta medición considera diez actividades: artes visuales y plásticas; artes escénicas y espectáculos; música y conciertos; libros, impresiones y prensa; medios audiovisuales; artesanías; diseño y servicios creativos; patrimonio cultural y natural; formación y difusión cultural, y contenidos digitales en internet.

“Estas diez actividades son las que mide el INEGI desde el punto de vista del mercado, del trabajo de los profesionales y de lo que se hace por la gestión pública de las instituciones de cultura de los tres niveles de gobierno”, expuso.

Lo que no alcanza a medirse

Aunque la cuenta satélite permite dimensionar el valor económico del sector, Avilés advirtió que una parte relevante de la actividad cultural queda fuera de los registros formales.

Músicos que tocan en la calle o en eventos sin contrato, artistas que venden obra sin facturar, productores de video, diseñadores, creadores digitales, fotógrafos, ilustradores y escritores que trabajan de manera informal forman parte de una economía cultural que existe, genera ingresos y mueve recursos, pero no siempre aparece en las estadísticas oficiales.

También mencionó la producción cultural realizada en hogares, como artesanías, textiles, cerámica, bordado, tallado de madera, grabaciones caseras, composición musical, contenidos digitales y enseñanza informal del arte.

Una aportación comparable con sectores tradicionales

Aun con esas limitaciones, la Cuenta Satélite de Cultura 2024 estima que la industria cultural y creativa aporta 14 mil 242 millones de pesos al PIB de Sinaloa, equivalente al 2.1 por ciento de la economía estatal.

Avilés dimensionó esa cifra al compararla con otros referentes: señaló que la aportación de la cultura es similar a la del sector pesquero y superior al presupuesto conjunto de los municipios de Culiacán, Mazatlán y Ahome, que supera los 11 mil millones de pesos.

A nivel nacional, agregó, la cultura aporta más de 800 mil millones de pesos, de los cuales el mercado y el sector privado representan alrededor del 80 por ciento.

Dónde se concentra el valor cultural en Sinaloa

De acuerdo con los datos expuestos por Avilés, las actividades con mayor aportación económica dentro del sector cultural sinaloense son los medios audiovisuales, las artesanías, la música y los conciertos, además de otras áreas vinculadas con formación, difusión y producción cultural.

El funcionario destacó que estos datos ya han comenzado a orientar decisiones del ISIC. Por ejemplo, señaló que se ha incrementado la inversión en programas relacionados con artesanías y que actualmente se trabaja con 24 agrupaciones musicales en distintos municipios.

Turismo cultural y mayor potencial económico

Avilés también vinculó la economía cultural con el turismo. Expuso que, de acuerdo con datos de la Secretaría de Turismo, el turismo representa alrededor del 8.7 por ciento del PIB nacional y que aproximadamente el 20 por ciento de esa aportación corresponde al turismo cultural.

Desde esa lectura, el impacto de la cultura podría ser mayor si se integran mejor actividades relacionadas con patrimonio, gastronomía, festivales, música, artesanías y experiencias territoriales.

Medir mejor para orientar mejor

Para el director del ISIC, el reto de fondo es pasar de una visión cultural centrada únicamente en la promoción artística a una política pública capaz de reconocer cadenas de valor, trabajo creativo, producción informal, gestión institucional y mercado.

La cultura ya aporta a la economía de Sinaloa. Lo que falta es estudiarla con mayor profundidad, formalizar parte de lo que hoy opera de manera dispersa y diseñar estrategias que permitan que creadores, instituciones, empresas y comunidades aprovechen mejor ese potencial.

En esa dirección, la economía cultural deja de ser un tema periférico y se convierte en una agenda necesaria para el desarrollo económico, social y territorial del estado.