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Torre Lativ Centro Médico, una de las anclas del Andador de la Salud

Lo que durante años fue un antro, después un edificio abandonado y deteriorado, hoy es uno de los proyectos médicos que forman parte del Andador de la Salud Arcángel Rafael, una iniciativa empresarial que busca concentrar especialidades médicas en el centro de Culiacán.

Así nació Torre Lativ Centro Médico, un proyecto que en menos de cinco años pasó de ser una propiedad sin uso a convertirse en un espacio con decenas de consultorios y más de diez especialidades médicas.

Luis Fernando Lomelí Salazar, director general de la torre, recuerda que el inmueble pasó por varias etapas antes de encontrar su vocación actual.

Durante años funcionó como bar y antro, luego quedó abandonado. Hubo intentos por venderlo, pero al tratarse de una propiedad protegida por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el proceso resultaba complejo y el precio elevado.

Ante ese escenario, se exploraron varias opciones: convertirlo en estacionamiento, en un pequeño teatro o incluso en hospital. Sin embargo, los costos, los permisos y las restricciones de uso de suelo hicieron que esos proyectos se descartaran.

La decisión final surgió al analizar el entorno urbano. En calles cercanas se concentraban giros específicos: dentistas, electrónica, restaurantes. La calle Miguel Hidalgo, en cambio, tenía inmuebles abandonados y algunos consultorios deteriorados.

Fue entonces cuando surgió la idea de reconvertir el edificio en un espacio de salud, con consultorios médicos en renta. La apuesta resultó acertada.

“La verdad es que no me arrepiento un solo día de haber elegido ese giro. Fue lo mejor y hemos tenido muy buena respuesta”, comenta Lomelí.

Hoy, Torre Lativ cuenta con 34 consultorios médicos y un local comercial, donde operan más de diez especialidades, entre ellas urología, odontología, alergología y gastroenterología.

El modelo de operación permite incluso que dos o tres médicos compartan un consultorio, dividiendo turnos, lo que facilita el acceso a espacios bien ubicados y reduce costos para los profesionales de la salud.

El proyecto también ha generado empleo directo. Actualmente, entre administración, recepción, mantenimiento y dirección, trabajan alrededor de 10 a 12 personas.

Obstáculos y resiliencia

El camino no estuvo libre de obstáculos. Antes de abrir, el proyecto enfrentó retrasos en los trámites ante el INAH, ya que el edificio debía conservar su esencia histórica.

Después vino la pandemia, que paralizó la obra durante meses y redujo la demanda de consultorios.

Aun así, el proyecto siguió adelante. Hoy registra una ocupación cercana al 80 por ciento y su meta es alcanzar el 100 por ciento.

Para Lomelí, el sector salud tiene una característica particular: su demanda es constante.

“La gente siempre se va a tener que atender. Es un sector que, pase lo que pase, siempre va a tener demanda”, afirma.

Parte de un ecosistema médico en crecimiento

Torre Lativ no es un proyecto aislado. Forma parte del Andador de la Salud, donde ya operan siete torres médicas, laboratorios, farmacias y otros servicios.

Este corredor busca consolidarse como un nuevo polo médico en el centro de la ciudad, junto a otras zonas de concentración de servicios de salud, como la colonia Chapultepec y el entorno del Hospital Ángeles.

Para Lomelí, pertenecer a este corredor representa una ventaja competitiva.

“Es algo bastante bueno y me da orgullo decir que formamos parte de esto desde el inicio. Es un proyecto que da renombre y posicionamiento dentro del gremio médico”, comenta.

Además, considera que el desarrollo del andador puede convertirse en una alternativa sólida frente a otros polos médicos tradicionales de la ciudad.

Un proyecto que suma al tejido urbano

Más allá de la rentabilidad, el proyecto también tiene una dimensión social. La rehabilitación del edificio permitió recuperar un espacio abandonado y transformarlo en un centro de servicios médicos.

Aunque no son médicos, Lomelí considera que el proyecto representa su contribución al sistema de salud.

“Es nuestro granito de arena. Queremos involucrarnos cada vez más en este sector”, señala.

Con casi cinco años de operación, Torre Lativ se consolida como una de las piezas clave del Andador de la Salud, un proyecto empresarial que busca combinar inversión privada, servicios médicos y revitalización urbana.