La reactivación del Centro Histórico de Culiacán no pasa únicamente por abrir más restaurantes o mejorar la imagen urbana. Pasa, sobre todo, por volver a habitarlo.
Después de años de desmantelamiento institucional —salida de oficinas gubernamentales, financieras, educativas y judiciales— el primer cuadro de la ciudad perdió algo más que trámites y ventanillas: perdió flujo humano permanente. Y cuando la gente deja de vivir y trabajar en un territorio, el comercio se debilita inevitablemente.
Para José Ambrocio Valenzuela García, uno de los principales impulsores de proyectos exitosos como el Paseo del Ángel y el Andador de la Salud Arcángel Rafael, la solución estructural es vivienda vertical acompañada del regreso de servicios públicos estratégicos.
El problema no es reciente ni coyuntural
Pepe Valenzuela sostiene que la decadencia comercial del Centro no es consecuencia exclusiva de la inseguridad ni de fenómenos recientes. El deterioro comenzó cuando comenzaron a migrar instituciones clave:
- Oficinas estatales
- Dependencias municipales
- Servicios financieros
- Rectoría universitaria
- Instancias de procuración de justicia
Con cada salida institucional se fue un flujo diario de trabajadores y usuarios que sostenían cafeterías, papelerías, restaurantes, tiendas y servicios.
Hoy el resultado es un centro subutilizado, con edificios parcialmente ocupados y espacios públicos con menor dinamismo económico.
Vivienda vertical como detonador de economía
La propuesta que impulsa junto con el Instituto Municipal de Planeación (Implán), CORE 33 y a la cual se suma CANACO Culiacán, es desarrollar edificios de al menos cuatro niveles destinados a renta habitacional.
El objetivo no es especulativo; es funcional:
- Aumentar densidad poblacional.
- Reactivar consumo local.
- Generar seguridad por ocupación permanente.
- Incentivar reapertura de negocios.
La lógica urbana es sencilla: donde hay habitantes, hay comercio; donde hay comercio, hay vida urbana.
Sin embargo, la vivienda vertical no puede implementarse sin ajustes regulatorios.
Certeza jurídica: condición para invertir
El sector empresarial ha sido claro en dos exigencias fundamentales:
- Modificación del Reglamento de Construcción.
El Centro de Culiacán está altamente fraccionado y carece de grandes terrenos para estacionamientos. Exigir cajones por unidad habitacional vuelve inviable el modelo vertical. La solución propuesta es permitir vivienda sin requerimiento obligatorio de estacionamiento, como ocurre en otras ciudades con políticas de densificación.
- Seguridad jurídica en propiedad y arrendamiento.
Los inversionistas demandan reglas claras en materia de arrendamiento, que permitan exigir cumplimiento de pago y procedimientos ágiles en caso de incumplimiento prolongado. Se cita como referencia el caso de Baja California, donde reformas legales detonaron desarrollos verticales importantes.
Sin certeza jurídica, no hay inversión.
Edificios públicos subutilizados: oportunidad estratégica
Durante un recorrido reciente por el sector poniente del Centro, se identificaron inmuebles federales y estatales con baja ocupación:
- Edificio del Servicio Postal Mexicano.
- Instalaciones de Telégrafos.
- Un inmueble de la Secretaría de Hacienda Pública con más de 3,200 metros cuadrados subutilizados.
La propuesta es reubicar servicios públicos en estos espacios para generar flujo constante de personas y reactivar el entorno comercial.
No se trata de inventar soluciones inéditas. En Guadalajara ya se anunció el regreso de cerca de tres mil trabajadores gubernamentales al centro histórico como estrategia de revitalización urbana.
Culiacán podría replicar ese modelo.
Aprender de experiencias previas
Pepe Valenzuela también subraya la necesidad de claridad en el catálogo de monumentos históricos. Un antecedente con la delegación estatal del INAH —que detuvo durante un año la construcción de una torre médica por una supuesta colindancia con un inmueble histórico no catalogado— evidenció la urgencia de reglas transparentes.
La planeación urbana moderna requiere coordinación interinstitucional, no incertidumbre.
Reconfigurar el centro como ecosistema
El Centro no puede depender únicamente del comercio tradicional. Debe convertirse en un ecosistema mixto:
- Vivienda vertical.
- Oficinas públicas.
- Servicios médicos.
- Gastronomía.
- Cultura.
- Espacios de convivencia.
El caso del Paseo del Ángel demuestra que cuando hay visión, gestión y acompañamiento estratégico, la inversión llega y se sostiene.
Ahora el reto es replicar esa lógica en el sector poniente.
Sinaloa Productivo y Resiliente | Lectura estratégica
La propuesta de vivienda vertical en el Centro de Culiacán no es solo un proyecto inmobiliario; es una política de ciudad.
Reactivar un centro histórico implica:
- Densificar población.
- Garantizar certeza jurídica.
- Reintegrar servicios públicos.
- Coordinar planeación urbana con sector privado.
- Generar narrativa positiva de recuperación.
Las ciudades que han logrado revitalizar sus centros no lo hicieron por casualidad, sino por decisiones regulatorias valientes y articulación público-privada.
Culiacán tiene los activos urbanos, el capital empresarial y la experiencia de casos exitosos. Lo que necesita es alinear incentivos y eliminar incertidumbre.
Habitar el Centro no es nostalgia. Es estrategia económica.
Y cuando una ciudad vuelve a vivir en su corazón, empieza también a sanar su economía.

