Sinaloa Productivo y Resiliente

ADECEM, la alianza necesaria para crecer, modernizarse y competir mejor

La Alianza para el Desarrollo y Competitividad de las Empresas, ya con más de una década de vida, trabaja para proteger a las Mipymes, impulsar el ecosistema emprendedor que genera empleo; busca el progreso social y el diseño inteligente de políticas públicas que fomenten formalidad sostenible, y su principal directriz es poner en el centro la productividad para generar bienestar y competitividad.

Lo anterior lo expresa Miguel Ángel Navarrete Mendoza, integrante de ADECEM y presidente de la Comisión de Tecnología, quien sintetiza con estas palabras el quehacer de esta asociación que surgió en 2015 como un ecosistema de defensa, modernización, capacitación, representación y articulación institucional.

Las noticias de cuánto crece o se reduce el Producto Interno Bruto (PIB), cómo varían el índice inflacionario, las tasas de interés y los mercados internacionales, no forman la cotidianidad de quienes todos los días se despiertan temprano para abrir las cortinas de sus negocios, para prender el honor, abrir la caja, pagar la nómina, hacer inventarios y al final del día barrer las banquetas.

La economía real que se vive diariamente está precisamente en la calle, y eso lo entiende muy bien ADECEM, porque todas esas personas son la primera línea económica del país.

Es por eso, explica, que la asociación, nace con el objetivo de fortalecer a las empresas, impulsar instituciones más inclusivas y crear condiciones para que las mipymes puedan surgir, competir e innovar.

Aclara que la asociación no tiene fines de lucro, es apartidista más no apolítica.

Sobre esto último puntualiza que el actuar político está al margen de lo electoral y partidos políticos, pues se centra en actuar cuando una decisión pública impacta directamente la viabilidad de las Mipymex.

ADECEM, detalla, opera mediante comisiones especializadas que atienden empleo, innovación, justicia, comercio, servicios, educación, infraestructura, tecnologías, responsabilidad social, derechos humanos y empresa, relaciones institucionales, gestión de riesgos y protección civil, entre otras.

Para una microempresa que no puede pagar un departamento jurídico, otro de innovación y otro de gestión de riesgos, simplemente puede apoyarse en una organización que articule esas capacidades, añade.

La problemática para muchas PyMES, observa, no es solamente vender más.

“El problema es la asfixia estructural: acumulación de cargas fiscales, laborales, administrativas y regulatorias que, sumadas, pueden devorar el margen de ganancia de un negocio pequeño”.

Para atender esta amplia problemática, expone que a lo largo de una década ADECEM ha logrado construir una red de lazos y puentes como fortaleza, que se traducen en firmas de Convenios con cámaras empresariales, universidades, institutos tecnológicos, Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon), Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), Comisión Estatal de Acceso a la Información Pública (CEAIP), Ayuntamiento y el Patronato de Revitalización de los Centros Históricos.

Miguel Ángel Navarrete observa que los pequeños negocios podrían cuestionar de que les sirven estas alianzas y convenios, si ellos son pequeños y pueden seguir operando como lo han venido haciendo.

Sin embargo, explica, hay que visualizar que el entorno también es economía, y ello impacta en empresas de todos los tamaños, incluyendo los pequeños.

Es cuestión de ver, dice, si una obra pública bloquea el acceso a un negocio durante meses, si una inspección carece de debido proceso, si la inseguridad reduce el flujo peatonal en el centro histórico… entonces el resultado es pérdida diaria de ingresos.

Precisamente por eso, expone ADECEM hizo una alianza con el Patronato de Revitalización de los Centros Históricos y conjuntamente con autoridades se puso en marcha el programa “Centro Histórico Seguro”, el cual consiste en equipamiento, videovigilancia, capacitación y prevención, todo lo cual es oxígeno comercial puro, no discurso.

De igual manera, Miguel Ángel Navarrete expone que uno de los productos emblemático de Adecem es “Mi Abarrote”, que impulsa la modernización de estos pequeños negocios –sin deshumanizar–, se les equipa con herramientas tecnológicas básicas (hardware, software tipo punto de venta, capacitación) para que puedan controlar inventarios, reducir pérdidas, profesionalizar su gestión y acceder a medios de pago digitales.

La competencia que significan las cadenas de tiendas de conveniencia, advierte, es brutal, y no modernizarse, equiparse y capacitarse puede ser fatal, y con ello no se habla de lujo tecnológico, sino simplemente de supervivencia competitiva.

Además, observa, hay nuevas reglas: reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas, aumento en las cuotas del IMSS, incrementos de sueldos en altos porcentajes, entre otras, que hacen obligado el acompañamiento institucional para las Mipymes.