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La falta de consultorios detonó la creación de Torre Médica Corona en el Andador de la Salud

El cardiólogo Marco Antonio Ríos Corral convirtió un problema operativo en un proyecto inmobiliario médico que hoy forma parte del corredor de especialidades del Centro de Culiacán

Lo que comenzó como la dificultad de encontrar un consultorio en renta terminó convirtiéndose en un proyecto médico e inmobiliario que hoy forma parte del crecimiento del Andador de la Salud Arcángel Rafael, uno de los corredores privados de especialidades médicas más consolidados de Culiacán.

El impulsor de ese proyecto es el cardiólogo Marco Antonio Ríos Corral, quien hace dos décadas enfrentaba el reto de combinar su trabajo institucional en la Secretaría de Salud y posteriormente en el IMSS, con la consulta privada, en una ciudad donde la infraestructura médica especializada todavía era limitada.

La falta de espacios disponibles para ejercer en el ámbito privado terminó llevándolo a construir su propia torre médica.

De estudiante de medicina a inversionista médico

Originario de Culiacán, Marco Antonio Ríos Corral estudió en escuelas públicas, cursó la preparatoria en el Tecnológico de Culiacán y posteriormente ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Tras concluir Medicina General realizó estudios de inglés en el extranjero y posteriormente se especializó en Cardiología en el Hospital General de México.

Al regresar a Sinaloa se incorporó al sistema público de salud. Sin embargo, buscando mejorar su situación económica, intentó abrir consulta privada y se encontró con un problema inesperado: prácticamente no existían consultorios disponibles en renta.

“¿Cómo no puedo rentar un consultorio?”, recuerda haber pensado en aquel momento.

Finalmente logró compartir un pequeño espacio junto a la entonces Torre CEMSI, en una zona que ya empezaba a concentrar especialistas médicos.

Donde había un problema, vio una oportunidad

La dificultad para conseguir consultorios llevó al doctor Ríos Corral y a otros médicos a plantear la construcción de un edificio orientado específicamente a consulta privada.

Inicialmente el proyecto fue impulsado por un grupo de seis o siete especialistas. Con el paso del tiempo, varios se retiraron hasta quedar solamente él al frente de la inversión.

El proyecto terminó formalizándose como Torre Corona S.A. de C.V.

La construcción implicó enfrentar retos financieros, administrativos y técnicos, además de un aprendizaje acelerado sobre permisos, normativas y procesos relacionados con el sector de la construcción.

Finalmente, en 2019 comenzó operaciones Torre Médica Corona.

Un modelo médico especializado

Actualmente el edificio alberga 21 consultorios distribuidos en distintos niveles.

Uno de sus rasgos distintivos es que los primeros tres pisos están dedicados exclusivamente a especialidades pediátricas, concentrando alrededor de 15 subespecialidades relacionadas con atención infantil, incluyendo neurología pediátrica e infectología pediátrica.

En otros niveles operan especialistas en cardiología, medicina interna, psiquiatría, proctología, gastroenterología, reumatología y ginecología, además de nuevos servicios de radiología, ultrasonido y radioterapia.

El modelo responde a la lógica que ha impulsado el crecimiento del Andador de la Salud Arcángel San Rafael: concentrar distintas especialidades en un mismo entorno urbano para facilitar atención médica, movilidad y operación hospitalaria.

El crecimiento del corredor médico

Para el doctor Ríos Corral, el principal valor del sector es precisamente la concentración de servicios médicos especializados.

Actualmente, señala, el corredor ya cubre prácticamente el 100 por ciento de las especialidades médicas tanto pediátricas como para adultos.

Esa integración convierte a la zona en uno de los principales polos privados de atención médica especializada en Culiacán.

Además de hospitales y torres médicas, el sector incorpora farmacias, servicios de diagnóstico, equipos médicos y otros negocios vinculados al área de la salud.

Una segunda torre en desarrollo

La experiencia adquirida llevó al cardiólogo a impulsar un segundo proyecto inmobiliario médico junto a Torre Corona.

Actualmente se construye una nueva torre de cinco niveles con capacidad aproximada para entre 10 y 11 consultorios por piso.

El proyecto contempla espacios para oftalmología, ginecología, medicina interna, traumatología y otras especialidades.

De acuerdo con el avance actual, la obra negra se encuentra prácticamente concluida y la estrategia será habilitar inicialmente los primeros dos niveles para comenzar operaciones mientras continúan las siguientes etapas de construcción.

La inversión está planteada con horizonte de recuperación aproximado de cinco a diez años, dependiendo del ritmo de ocupación y comercialización de espacios.

Los retos de construir en México

Uno de los aspectos que más sorprendió al doctor durante el desarrollo del proyecto fue la complejidad administrativa relacionada con permisos y regulaciones.

Reconoce que inicialmente desconocía la cantidad de trámites necesarios para desarrollar una obra de esta naturaleza, incluyendo permisos municipales, Protección Civil, Bomberos, Seguro Social y procesos notariales.

Sin embargo, aclara que no considera que existan obstáculos institucionales graves, sino más bien falta de experiencia y asesoría adecuada para quienes desarrollan proyectos por primera vez.

El impacto de la desaceleración económica

Durante la entrevista, el doctor también reconoció que la dinámica médica privada en Culiacán cambió de manera importante durante los últimos dos años.

Explica que la disminución en el flujo de personas y la desaceleración económica afectaron consultas, hospitalizaciones e intervenciones quirúrgicas, reduciendo significativamente la demanda que anteriormente existía en hospitales y clínicas privadas.

“Antes no había habitaciones ni quirófanos disponibles; ahora la situación es distinta”, comenta.

Esa realidad también ha llevado a moderar el ritmo de expansión y a desarrollar nuevas inversiones con mayor cautela.

Invertir aun en contextos complejos

A pesar del entorno actual, Marco Antonio Ríos Corral mantiene su apuesta por el desarrollo médico privado en el Centro de Culiacán.

Considera que muchos proyectos empresariales nacen precisamente de problemas no resueltos y que el crecimiento del Andador de la Salud demuestra cómo la iniciativa privada puede transformar gradualmente determinadas zonas urbanas.

Por ello, anima a otros profesionistas y empresarios a invertir aun cuando existan riesgos o incertidumbre.

“Se pueden arrepentir de no intentarlo”, afirma.

Para él, el desarrollo empresarial y urbano requiere persistencia, visión de largo plazo y disposición para aprender incluso sobre la marcha.