Sinaloa Productivo y Resiliente

Sonar, el puente entre emprendedores y empresarios o inversionistas

Como un puente de comunicación, que enlaza a emprendedores con empresarios e inversionistas, para conocer productos o servicios nuevos y también necesidades diversas del sector empresarial, así funciona Sonar, una asociación civil que jóvenes de Culiacán mantienen desde hace más de una década.

La presidenta en turno de esta asociación, María Georgina Patrón Camacho, recuerda que todo empezó con la idea de Francisco López de traer el movimiento de Fuckup Nights a Culiacán, en donde se busca aprender de los fracasos más que de los éxitos, empresarios a los cuales se les llama “fracasados”, quienes comparten sus historias de cómo la regaron, qué hubieran hecho diferente, qué les hubiera gustado saber. Posteriormente el grupo que comenzó con Fuckup se convirtió en “Sonar”.

Precisa que la idea es ver la otra cara de la moneda de los proyectos empresariales, ya que por lo regular se presentan sólo los casos de éxito. La intención inicial fue buscar, a través del emprendimiento, cómo poder mejorar el tema de que haya un mejor entorno con la creación de nuevos empleos.

Lo que se ha buscado a lo largo de este accionar, dice, es conectar emprendedores con empresarios, con escuelas, universidades y el público general, así como inspirar a nuevos emprendedores, detectar casos de éxito y darles visibilidad.

También resalta el rol que juegan las instituciones de educación superior, y en particular se refiere al Tec de Monterrey, del que reconoce que le apuesta mucho al emprendimiento, y como muestra cita el Demo Day Bridge Lab (Bridge LAB fue un programa de emprendimiento diseñado para que estudiantes desarrollaran, validaran y presentaran soluciones innovadoras a retos reales de la ciudad. A lo largo del proceso, los participantes trabajaron en identificar problemas, entender usuarios, diseñar propuestas de valor y crear prototipos funcionales.

El programa cerró con un Demo Day, donde los equipos presentaron sus proyectos frente a un panel de cuatro jueces, líderes empresariales locales. Ellos ofrecieron retroalimentación experta, oportunidades de mentoría, conexiones con organizaciones clave e incluso una cita directa para profundizar en uno de los proyectos.

Bridge LAB se consolidó como una experiencia formativa completa, conectando a los estudiantes con el ecosistema emprendedor y potenciando su crecimiento profesional.

Los temas que se ven son validación del mercado, prototipado, ventas, cómo monetizar, costos, entre otros.

Sonar ha logrado incluso brindar capacitaciones como el “Taller de generación de ideas” en varios planteles de Cobaes de modo que todas y todos los integrantes de Sonar participaban como facilitadores ya en Culiacán, Los Mochis, Mazatlán, Concordia y otras ciudades.

Sonar está integrado por casi una veintena de jóvenes que han emprendido o que tienen empresas.

Pero de repente llegó la pandemia de la Covid-19 y se dejaron de lado los talleres para evitar el contacto directo en grupos, se empezó a trabajar casi todo de manera digital.

A la fecha, Sonar mantiene los encuentros Fuckup.

Con la experiencia de más de 12 años, Sonar advierte que en Sinaloa se mantiene un emprendimiento tradicional, entendido éste como que los empresarios grandes están casados con su modelo de negocio y dejan la innovación a la juventud.

Sin embargo, fuera de las empresas, observa María Georgina, hay quienes están resolviendo temas a través de tecnología, de innovaciones. La cuestión es, subraya, que no hay un enlace entre lo que está haciendo el emprendedor y lo que está requiriendo el empresario, como que ahí hay un puentecito que todavía está un poquito desconectado, lo cual es un reto a vencer.

Como ejemplo de lo que se debe hacer, recuerda que en mayo pasado se hizo un evento denominado Bridge to Business, en el que se reunieron 24 líderes empresarios de Sinaloa en el Tec de Monterrey, quienes expusieron las diversas necesidades de su sector, y de parte de emprendedores se empiezan a buscar propuestas de soluciones.

De los proyectos que se han presentado por parte de emprendedores, resalta uno que tiene como objetivo mejorar las utilidades en la comercialización de las cosechas.

Otro, añade, es descomponer el plástico para obtener subproductos que puedan ser reutilizados en otras aplicaciones, entre las cuales está la de generar Combustible.

Otro es una ropa deportiva sustentable, cuya propuesta es confeccionarla localmente.

Uno más fue Bioshrimp, que es elaborar harina y otros productos a partir del desecho de la cabeza de camarón.

Aquí, la presidenta de Sonar observa que se requiere de más esfuerzos, como ya los hay en la Ciudad de México y otras partes del país, donde abundas las conferencias y los encuentros entre emprendedores y empresarios y que por lo tanto generan varios ecosistemas.

No obstante no ser una gran ciudad, asegura que en Culiacán hay gente valiosa pues se tienen a creadores de videojuegos, los que a través de chatbots ofrecen asesoría financiera, se manejan temas agrícolas y un chorro de cosas.

En lo personal, María Georgina se define como emprendedora, que empezó con el proyecto Enrutate, que es una plataforma digital para ubicar las rutas del transporte urbano.

Sin embargo, a raíz de la pandemia de la COVID-19, recuerda que la gente dejó de usar en gran medida el transporte público y se empezó a usar mucho el transporte personal, ante lo cual tuvo que hacer un cambio en la plataforma, lo que implicó hacer un nuevo modelo de negocio.

María Georgina dice sentirse muy contenta por hacer lo que hace en Sonar, y el mensaje que manda a las y los emprendedores es que no se rindan, que si el proyecto original no resulta que lo modifiquen o bien lo cambien por otro, pero nunca tirar la toalla.