Con más de dos décadas de trabajo continuo, la Fundación Cultural de la Guitarra ha convertido a Culiacán en un punto de referencia dentro del mundo de la guitarra clásica, manteniendo viva una labor que nació del amor al instrumento y al arte, y que hoy busca impactar de manera directa a la comunidad.
Marco Vinicio Camacho García, maestro en música por la Universidad de Northridge, California y presidente de la fundación , recuerda que el proyecto comenzó formalmente en 2001, cuando un grupo de guitarristas decidió organizarse para difundir este género musical en Sinaloa.
La idea surgió en el año 2000 después de asistir al Festival Hispanoamericano de Guitarra en Tijuana, donde los hoy fundadores, se preguntaron por qué no hacer algo similar en Culiacán.
En ese momento existían sólo un par de festivales de guitarra en el país, como el de Paracho o el de Taxco, por lo que el de Culiacán se convirtió en uno de los pioneros, sobre todo en el noroeste de México.
Con el paso del tiempo, el ejemplo se replicó en estados vecinos como Sonora, Durango y Chihuahua, consolidando una red de festivales que hoy supera la veintena a nivel nacional.
De festival anual a temporada cultural
Originalmente, el proyecto inició como un festival de una semana acompañado de un concurso nacional, que después evolucionó a un concurso internacional.
Con el tiempo se agregaron diplomados, cursos intensivos con maestros extranjeros, grabaciones discográficas y actividades con constructores de guitarras, ampliando su impacto formativo.
En los últimos años, la fundación transformó el formato del festival: dejó de ser un evento concentrado en una sola semana para convertirse en una temporada cultural que ofrece conciertos cada dos o tres semanas durante varios meses.
Este cambio responde a la necesidad de generar mayor impacto en el público local, ya que hoy existen muchos más festivales en el país y la asistencia de estudiantes de otros estados ya no es tan frecuente como antes.
Impacto local y reconocimiento internacional
Aunque el principal reto sigue siendo atraer públicos más amplios, la fundación ha logrado resultados significativos.
En las últimas inauguraciones del festival, realizadas en el Teatro Pablo de Villavicencio, se registraron asistencias de entre 500 y 600 personas, lo que se considera un logro importante para un género especializado como la guitarra clásica.
Este trabajo constante, sobre todo en el concurso internacional, ha posicionado a Culiacán como un referente internacional en el mundo de la guitarra.
Según Marco Vinicio, cuando se contacta a artistas extranjeros, muchos ya conocen el festival, la ciudad y a sus organizadores, lo que facilita la gestión y genera confianza para venir, incluso en contextos difíciles para la región.

Apoyos y sostenimiento del festival
El proyecto se ha mantenido gracias a una combinación de apoyos institucionales y colaboraciones.
El principal patrocinador ha sido el Instituto Sinaloense de Cultura (ISIC), al que se suman el Instituto Municipal de Cultura, la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y, en menor medida, la iniciativa privada.
Artistas y temporada 2026
En ediciones recientes, el festival ha reunido a artistas de distintas partes del mundo.
En 2025, por ejemplo, la inauguración estuvo a cargo de la joven guitarrista rusa Vera Danilina, quien se presentó por primera vez en México.
También participaron el guitarrista mexicano radicado en Canadá, Robin Blanco; el dúo cubano integrado por Ariana y Aneisis; y el guitarrista Justin Misael, quien regresó como ganador del concurso internacional para presentarse con orquesta.
Para la temporada 2026, la fundación busca mantener ese nivel internacional. Entre los invitados previstos está el guitarrista cubano Joaquín Clerch, considerado uno de los más importantes del mundo y profesor en conservatorios europeos.
También se espera el regreso de Vera Danilina y la participación de la francesa Emilie Fend, primera mujer en ganar el primer premio del concurso internacional de Culiacán.
Además, se planea integrar a más guitarristas sinaloenses, alumnos y egresados que ya cuentan con trayectoria.
El reto: conectar con la sociedad
A pesar de los logros, el principal desafío sigue siendo socializar la guitarra clásica entre el público general.
Marco Vinicio reconoce que la parte académica del festival está garantizada por la calidad de los artistas, pero el reto es generar mayor impacto social y atraer nuevos públicos.
Para ello, la fundación ha empezado a experimentar con propuestas más abiertas, como conciertos que mezclan guitarra eléctrica con repertorio clásico, buscando acercarse a las demandas culturales actuales sin perder la esencia del proyecto.
Un trabajo de largo aliento
Con más de 25 años de trayectoria, la Fundación Cultural de la Guitarra AC se mantiene como un proyecto persistente, sostenido por la vocación artística, la gestión cultural y el compromiso de sus integrantes.
Más allá de los conciertos y concursos, su propósito sigue siendo el mismo que en 2001: llevar la guitarra clásica a la comunidad, formar nuevos públicos y consolidar a Culiacán como una ciudad con presencia en el mapa cultural internacional.

