Las grandes inversiones están elevando los estándares para la proveeduría local. La Cámara trabaja en capacitación, acreditaciones y vinculación para que más empresas puedan incorporarse a las nuevas cadenas industriales.
Las empresas del norte de Sinaloa tienen experiencia, capacidad y mano de obra calificada, pero las nuevas inversiones están poniendo sobre la mesa una exigencia que durante años no siempre fue indispensable: demostrar esas capacidades mediante certificaciones y acreditaciones.
Para Roberto Miranda, presidente de la delegación Los Mochis de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), éste es uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente la industria regional.
Con cerca de ocho años como afiliado y dos años y medio al frente de la delegación, Roberto considera que las empresas necesitan evolucionar y profesionalizarse, lo que no necesariamente significa crecer en instalaciones o personal, sino fortalecer procesos y acreditar formalmente sus capacidades.
“Hay demasiada mano de obra muy buena aquí, hay demasiado potencial”, sostiene. El problema es que muchas empresas y trabajadores no cuentan todavía con los documentos que acrediten conocimientos, procesos o competencias que las grandes industrias exigen a sus proveedores.
LAS NUEVAS INVERSIONES SUBIERON LA VARA
La llegada de grandes proyectos industriales al norte de Sinaloa ha provocado lo que el propio dirigente empresarial define como un “golpe de realidad”.
Durante años, empresas locales pudieron participar en trabajos para grandes compañías e instituciones con requisitos relativamente flexibles. La experiencia y capacidad técnica podían abrir oportunidades aun cuando no se contara con todas las acreditaciones.
Ahora las condiciones son diferentes.
Los nuevos proyectos trabajan bajo estándares más estrictos y solicitan certificaciones del personal para trabajos especializados, además de controles relacionados con maquinaria, calibración de equipos, capacitación y procesos empresariales.
Miranda pone como ejemplo la experiencia con GPO, cuyas exigencias han mostrado a los proveedores locales que competir por contratos de grandes industrias implica cumplir requisitos que anteriormente podían pasar a segundo término.
“Si quieres participar en ligas mayores tienes que traer estos requisitos”, resume.
El dirigente reconoce que la región lleva cierto retraso en este proceso. Algunas empresas reaccionaron a tiempo y actualmente participan en los proyectos, mientras otras apenas comienzan a prepararse. Sin embargo, considera que las exigencias permanecerán porque las nuevas inversiones seguirán requiriendo proveedores bajo estándares semejantes.
CERTIFICARSE SIN QUE EL COSTO SEA UNA BARRERA
Uno de los objetivos de Canacintra es facilitar que pequeñas y medianas empresas puedan acceder a capacitación y acreditaciones sin que el costo se convierta en una barrera.
La delegación trabaja conjuntamente con Codesin, Coparmex, Canaco y otras organizaciones para identificar las acreditaciones que requiere la industria y desarrollar esquemas colectivos.
La lógica consiste en agrupar empresas con necesidades semejantes para reducir el costo individual de capacitación. Miranda ejemplifica que para una Mipyme con cuatro trabajadores puede resultar difícil contratar por sí sola un curso especializado, mientras reunir personal de varias compañías permite distribuir el costo entre un número mayor de participantes.
El propósito es que las empresas puedan avanzar progresivamente en sus acreditaciones y convertirlas en una carta de presentación frente a las grandes industrias.
CADENAS DE PROVEEDURÍA, EL OBJETIVO
La certificación forma parte de una estrategia más amplia: conseguir que las empresas locales participen en las cadenas de proveeduría generadas por las inversiones que llegan a la región.
Canacintra participa en mesas de trabajo sobre proveeduría a grandes industrias, valores empresariales y aprovechamiento del gas natural.
En materia de proveeduría se trabaja en la integración de directorios que permitan identificar empresas locales capaces de atender las necesidades de nuevos proyectos. El esquema no está limitado a socios de Canacintra y pretende incorporar a quienes tengan condiciones para participar.
La intención es que una compañía que llegue al norte de Sinaloa pueda encontrar desde proveedores industriales hasta servicios, hospedaje, renta de vehículos o espacios para instalarse.
A medida que las empresas locales obtengan nuevas acreditaciones, el directorio podrá actualizarse para mostrar sus capacidades y facilitar el contacto con potenciales clientes.
GAS NATURAL Y TOPOLOBAMPO ABREN OTRA POSIBILIDAD
Otra de las mesas en las que participa Canacintra analiza el aprovechamiento del gas natural como herramienta para atraer industria.
El objetivo es conocer las posibilidades de este energético, su disponibilidad y qué tipo de empresas podrían aprovecharlo, para posteriormente promover la región entre inversionistas cuyos procesos sean compatibles con las condiciones del norte de Sinaloa.
Miranda considera además que Sinaloa y Sonora no deberían observarse únicamente como competidores por inversiones, sino como territorios complementarios.
Desde esa perspectiva, Topolobampo puede adquirir mayor relevancia como plataforma logística para conectar el Pacífico con el noroeste de México y mercados como Arizona y Texas, aunque todavía existen necesidades de infraestructura que deben resolverse.
CAPACITACIÓN PARA NUEVAS NECESIDADES
La preparación empresarial no se limita a certificaciones industriales.
Canacintra Los Mochis desarrolla módulos relacionados con inteligencia artificial, Excel y diferentes competencias empresariales, además de capacitación en programas internos de Protección Civil, primeros auxilios, rescate y manejo de extintores.
Para ampliar esta oferta aprovecha convenios con instituciones de capacitación y puede organizar programas tanto en sus instalaciones como directamente en las empresas.
Los llamados Cafés Industriales, realizados periódicamente, funcionan además como una primera aproximación a temas que posteriormente pueden convertirse en capacitaciones especializadas.
UNA CÁMARA DE PUERTAS ABIERTAS
Canacintra Los Mochis inició operaciones en 1954 y actualmente cuenta con 135 afiliados activos y un Consejo Directivo integrado por 18 empresarios.
Desde que asumió la presidencia, Roberto Miranda decidió abrir las reuniones del organismo a todos los afiliados interesados en participar, aun cuando no formen parte formalmente del Consejo Directivo.
La Cámara también realiza gestiones relacionadas con trámites municipales, Protección Civil, IMSS, Secretaría del Trabajo, energía eléctrica y otras necesidades que enfrentan sus socios, además de vincular empresas con autoridades y nuevos proyectos de inversión.
Su pertenencia a una organización nacional permite además conectar a los industriales de Los Mochis con proveedores, cámaras y oportunidades en otras entidades del país.
Roberto Miranda es egresado de la Universidad de Occidente, hoy Universidad Autónoma de Occidente, de la Licenciatura en Administración de Empresas. Desde temprana edad se incorporó al negocio familiar Gases Industriales del Pacífico, empresa fundada por su padre a principios de la década de 1990, y posteriormente amplió su actividad hacia otras áreas relacionadas con servicios industriales.
Para el dirigente industrial, el escenario que enfrenta el norte de Sinaloa representa una oportunidad, pero también una advertencia: las inversiones pueden llegar y generar demanda, pero para que esa derrama se quede entre las empresas locales será necesario que éstas puedan demostrar que tienen la capacidad, los procesos y las acreditaciones que exige la nueva industria.

