La estrategia impulsada por empresarios pretende replicar en el sector poniente el modelo de colaboración que dio origen al Paseo del Ángel y el Andador de la Salud Arcángel Rafael, facilitando la movilidad de los compradores y fortaleciendo el comercio local.
El modelo de colaboración empresarial que permitió impulsar proyectos como el Paseo del Ángel y el Andador de la Salud Arcángel Rafael busca ahora extenderse al sector poniente del Centro Histórico de Culiacán, mediante una estrategia basada en alianzas entre propietarios de estacionamientos, comerciantes y autoridades municipales para revitalizar la actividad económica alrededor del mercado municipal Gustavo Garmendia.
La propuesta es impulsada por José Valenzuela García, uno de los promotores de los proyectos desarrollados en el sector oriente del Centro Histórico, quien ahora trabaja con empresarios de la zona poniente para construir soluciones que hagan más cómoda la experiencia de compra y fortalezcan el comercio tradicional.
El objetivo, explica, no consiste únicamente en atraer más visitantes, sino en eliminar obstáculos que actualmente limitan las compras y reducen el tiempo de permanencia de los consumidores en el corazón comercial de la ciudad.
«La única forma de fortalecer el comercio local es haciendo alianzas entre nosotros mismos, entre empresarios y culiacanenses», sostiene.

Facilitar la experiencia de compra
La primera propuesta consiste en que los propietarios de estacionamientos incorporen pequeños carritos de dos niveles, similares a los utilizados en supermercados, para que los clientes puedan transportar con mayor facilidad los productos adquiridos tanto en el mercado Garmendia como en los comercios ubicados en sus alrededores.
La idea parte de una necesidad práctica: muchas personas limitan sus compras porque deben cargar bolsas o mercancías durante varias cuadras hasta llegar a su automóvil.
Con este servicio gratuito, explica Valenzuela García, se busca reducir esa dificultad, facilitar el recorrido por el Centro Histórico y propiciar que los consumidores permanezcan más tiempo realizando compras en distintos establecimientos.
La propuesta contempla que cada estacionamiento habilite un espacio para concentrar los carritos, lo que implicaría inversiones privadas para su adquisición, mantenimiento y resguardo.
Aunque representa un costo adicional para los empresarios, considera que el beneficio puede reflejarse en un incremento de visitantes y una mayor actividad comercial para toda la zona.
Coordinación con el Ayuntamiento
El proyecto también requiere la participación de la autoridad municipal.
Por ello, se plantea que los locatarios del mercado Garmendia soliciten formalmente al Ayuntamiento de Culiacán la construcción de nuevas rampas de acceso, principalmente sobre la calle Ángel Flores, que permitan el tránsito seguro de los carritos.
Actualmente el mercado cuenta con una rampa ubicada por la calle Miguel Hidalgo; sin embargo, quienes impulsan la propuesta consideran necesario ampliar esa infraestructura para facilitar la movilidad de clientes, adultos mayores y personas con discapacidad.
A juicio de Valenzuela García, este tipo de acciones muestran que la recuperación del Centro Histórico depende tanto de la inversión privada como de la coordinación institucional.
Movilidad para acercar consumidores
Una segunda propuesta consiste en incorporar pequeños vehículos eléctricos que trasladen gratuitamente a los clientes desde los estacionamientos participantes hasta el mercado Garmendia y los distintos comercios del sector.
El servicio estaría dirigido exclusivamente a quienes utilicen esos estacionamientos y tendría como propósito facilitar el desplazamiento de personas mayores, familias o compradores que adquieran mercancías voluminosas.
Más que un servicio de transporte, la iniciativa busca mejorar la experiencia del consumidor y hacer más competitivo al comercio establecido frente a otras opciones de compra.
Un modelo de colaboración urbana
Valenzuela García considera que estas propuestas representan apenas el primer paso de una estrategia más amplia para fortalecer la actividad económica del sector poniente del Centro Histórico.
La experiencia obtenida durante los procesos de consolidación del Paseo del Ángel y del Corredor de la Salud Arcángel San Rafael demuestra, afirma, que la transformación urbana no depende exclusivamente de grandes obras públicas, sino de la capacidad de empresarios, comerciantes y autoridades para construir objetivos comunes y desarrollar proyectos compartidos.
En ese sentido, sostiene que la recuperación del Centro Histórico debe entenderse como un proceso permanente de colaboración, donde cada acción que facilite la movilidad, mejore la experiencia de compra o fortalezca la cooperación entre los distintos actores económicos contribuye a incrementar la competitividad del comercio local.
Más allá de los carritos o de los vehículos eléctricos, la propuesta busca sentar las bases de un modelo replicable de gobernanza urbana, en el que las alianzas entre iniciativa privada, comerciantes y gobierno permitan devolver mayor dinamismo económico a una de las zonas comerciales más tradicionales de Culiacán.

