Sinaloa Productivo y Resiliente

Surgida del vacío, la A.C. Eventistas se visibiliza, avanza y crece

En 2020, cuando la pandemia del Covid-19 paralizó al país y los eventos sociales desaparecieron de un día para otro, cientos de empresas dedicadas a bodas, quinceaños, bautizos y celebraciones quedaron fuera de todo: sin ingresos, sin apoyos y, peor aún, sin existir para la autoridad. No estaban catalogados como restaurantes, ni como antros, ni como industria turística formal. Simplemente no encajaban en ningún rubro.

De ese vacío institucional y económico nace Eventistas, hoy Asociación Civil, un gremio que transformó la invisibilidad en organización, y la crisis en una plataforma de crecimiento.

La impulsora de este movimiento es Cindhy Camacho, fundadora y primera presidenta de Eventistas A.C., quien recuerda que el mayor golpe no fue solo la suspensión de eventos, sino la orden implícita de “quedarse quietos” y trabajar desde casa, algo imposible para un sector cuya esencia es presencial.

Durante siete meses completos, el gremio no tuvo ingreso alguno. Las cuentas bancarias se vaciaban, los empleados dependían de decisiones imposibles y la incertidumbre crecía. Fue entonces cuando Cindhy decidió hacer algo que nadie había intentado: organizar al gremio desde cero.

Empezar cuando nadie cree

El primer día hizo nueve llamadas a colegas influyentes del sector. Ocho le dijeron que no. Solo uno aceptó: el DJ Jesús Requena, quien hasta hoy sigue siendo parte activa del proyecto. Con dos personas comenzó lo que en 30 días ya reunía a 28 empresas, unidas por un objetivo inmediato: volver a trabajar.

La unión detonó algo inesperado. Lo que antes era competencia feroz se transformó en colaboración. Empezaron a prestarse equipo, cubrir ausencias, compartir proveedores y resolver problemas juntos. Descubrieron que el fracaso de uno afectaba a todos, y que el éxito colectivo fortalecía al gremio completo.

El protocolo que cambió la historia

El punto de quiebre llegó cuando la autoridad les exigió un protocolo sanitario para poder reabrir, pero admitió no saber cómo hacerlo porque el sector no existía formalmente. Cindhy asumió el reto.

En lugar de esperar, redactó un manual completo de operación sanitaria para eventos sociales en menos de 20 días, basado en su experiencia y en el análisis de protocolos nacionales e internacionales. Protección Civil lo revisó, Salud lo avaló, el Ayuntamiento lo aprobó y finalmente recibió la firma del Gobernador.

Ese protocolo, creado en Sinaloa, se convirtió en modelo nacional, adaptado posteriormente por otras entidades. Eventistas pasó de ser invisible a marcar pauta en todo el país.

Un gremio amplio, diverso y estratégico

Hoy Eventistas agrupa a más de 200 empresas, integradas por planeadores de eventos, floristas, banqueteros, músicos, bandas sinaloenses, saxofonistas, violinistas, coros, empresas de iluminación, tarimas, estructuras, casas de novias, renta de vestidos, maquillistas, estilistas, valet parking, proveedores de bebidas, postres, chucherías y más.

En un solo evento pueden participar hasta 55 proveedores distintos, lo que dimensiona la derrama económica y laboral que este sector genera.

Para garantizar calidad y confianza, la asociación estableció criterios claros de ingreso:

Recomendación de miembros activos

  • Al menos un año de experiencia comprobable
  • Compromiso ético y profesional

Así nació el sello de proveedor avalado por Eventistas, una respuesta directa al fraude que históricamente ha afectado a clientes y al prestigio del sector.

Resultados antes de la formalidad

Incluso antes de constituirse legalmente como A.C., Eventistas logró gestionar más de 580 mil pesos en apoyos directos, así como créditos a tasa cero, beneficiando a decenas de familias que pudieron pagar rentas, mantener nómina y sobrevivir a una segunda crisis: la caída de eventos por hechos violentos a partir de septiembre de 2024.

De la resistencia al futuro

En septiembre de 2025 se formalizó la Asociación Civil y se integró su primer comité directivo, con un periodo de un año. Cindhy, fundadora y presidenta, dirige también su empresa Celer Eventos, que genera 25 empleos directos.

El enfoque actual del gremio es claro: capacitación. No para mejorar el oficio —que ya dominan— sino para que las y los eventistas dejen de ser autoempleados y se conviertan en empresarios, con herramientas de gestión, finanzas y expansión.

A mediano plazo, la visión es nacional. Eventistas busca crear una red de apoyo en todo México, permitiendo a las empresas sinaloenses trabajar en otros estados, aprender de otros modelos y exportar la calidad creativa que distingue a Sinaloa, reconocido como uno de los mejores productores de eventos sociales del país.

Impacto social y liderazgo femenino

El 60% del sector está liderado por mujeres. Por ello, Eventistas impulsa proyectos de empoderamiento, vinculación con programas como Escala MX, Jóvenes Construyendo el Futuro, y trabaja con dependencias estatales y municipales en iniciativas que van más allá del negocio, como propuestas de acceso a vivienda para mujeres eventistas, muchas de ellas madres solteras con jornadas laborales de hasta 36 horas continuas durante montajes.