Sinaloa Productivo y Resiliente

Producir diésel mediante reciclaje de plástico aligera costos y protege el medio ambiente

Jesús Loya no es ingeniero bioquímico ni prestigiado investigador de alguna institución de educación superior, él simplemente es agricultor. Es más, su formación académica tiene que ver con el área administrativa, es licenciado en Administración Financiera. Pero ha instalado y opera una planta recicladora de plásticos que le generan hasta 800 litros de diésel por cada tonelada de materia prima.

Pero el principal atractivo, aclara, no es el ahorro, sino la protección del medio ambiente, ya que en las ciudades, los valles y las costas hay demasiado plásticos tirados.

Llegar al nivel de producción de 800 litros, dice, implicó primero trabajar con equipo experimental que le permitió producir cerca de 200 litros de diésel.

Autodidacta, como se autodenomina, se dice aficionado a los procesos de producción, pero confiesa que fue la necesidad lo que le llevó a revisar videos y otras fuentes de información sobre la producción de diésel.

La necesidad surgió del marcado encarecimiento del diésel. Como agricultor, hizo su planeación financiera para sembrar sus tierras y así ver costos y posibles ganancias.

En la proyección, realizada hace una década, anoto que el litro de diésel estaba a 12 pesos. Pero ¡oh sorpresa!, cuando se llegó el momento de cosechar este combustible se había encarecido un 33 por ciento. Ya costaba 16 pesos.

Y eso, recuerda, fue el inició, pues en los años posteriores ha habido más incrementos hasta llegar ahora a los 27 pesos, que es un costo mayor al litro de gasolina.

Entonces su necesidad es reducir costos en la producción agrícola, y una alternativa es obtener un diésel más barato, lo cual se logra con el reciclaje de plástico.

¿Cómo es que se saca diésel del plástico? Se le pregunta.
— Bueno, es un tanto sencillo, pues el plástico es un producto derivado del petróleo, del cual se produce gasolina, diésel, y muchos productos más. Entonces lo que se hace es iniciar un proceso reversivo, que permite obtener no solamente diésel, sino también parafina (material con el que se elaboran veladoras), queroseno (combustible que se usaba en la lámparas de antes —cachimbas—) y también gasolina.

Pero para producir gasolina, dice, se requiere de un equipo más sofisticado que el que se utiliza para producir diésel.

Otro producto que se puede tener es el gas, y éste puede servir para el consumo doméstico, pero aclara que ahí no se han metido mucho por los riesgos de explosión que se tienen.

Jesús aclara que dado lo costoso de la planta recicladora, tiene que pasar buen tempo para recuperar la inversión, aunque precisa que todo depende de qué tanto se produzca.

En su caso, ya tiene la certeza de que sí se pueden reducir costos con el diésel obtenido a partir del reciclaje de plástico. Recuerda que desmontó 10 hectáreas con tres pasadas del tractor, lo que implicó un consumo aproximado de 400 litros de diésel extraído del reciclaje.

Si lo hubiera hecho con el diésel que se comercializa en las gasolineras el gasto habría sido de 100 mil pesos, incluyendo el pago de operador y renta de maquinaria, lo que implica que sí es rentable al reciclamiento de plástico.

Si bien ello implica una ventaja, reconoce que la normatividad vigente no les permite meterse a la comercialización del diésel reciclado para producirlo y venderlo en grandes volúmenes.

Sin embargo, comenta que en Guadalajara ya hay una empresa que también produce diésel mediante el reciclaje de plástico, y poco a poco está avanzando en comercializarlo en grandes volúmenes.

Lo que es más viable, considera, es que haya comunidades entera que instalen su propia planta y produzcan el diésel que requieren para sus actividades productivas.

De igual manera, añade, los ayuntamientos también pueden operar sus propias plantas y generar el diésel que requieren sus vehículos.

De su parte, ofrece total disposición ofrecer asesoría técnica para la instalación y operación de las plantas recicladoras, ya que entre más se reciclen los plásticos, se tendrá un medio ambiente menos contaminado.

Jesús aclara que sus planes no se quedan en la producción del diésel a partir del reciclaje de plásticos. Ya está trabajando experimentalmente en el reciclaje de computadoras y teléfonos desechados para la recuperación de diversos materiales, tales como fierro, aluminio, oro y otros.